Recién, le avisé a una amiga rusófila que yo había empezado a estudiar el ruso de nuevo. Después de muchos años de haberlo dejado. Fue una decisión rara para mí, esa de decidir volver a un idioma que había dejado hace mucho por muchas razones muy complicadas. Pero bueno, volví y como parte de ese proceso de re-aprendizaje, busqué a esa amiga para que me aconsejara sobre la posibilidad de emprender un viaje a un lugar de habla rusa algún día de éstos. Y bueno en la conversación, mencionó a Masha Gessen. Dijo el nombre rápidamente y mencionó que recién se había tenido que exiliar a los Yunaites.

Después de la conversación, apunté el nombre y me puse a ver videos de ella, para tratar de entender su postura y su persona. También saqué uno de sus libros de la biblioteca: "The Man Without a Face", un libro sobre Vladimir Vladimirovich Putin, un libro espeluznante y triste que cuenta la historia de la toma de poder de Putin, la larga lista de delitos que tuvo que cometer para llegar a su dictadura actual, la larga lista de leyes que tuvo que cambiar para acabar con los experimentos democráticos de los 90, la larga lista de personas que tuvo que matar o encarcelar para seguir en el poder. La historia es triste y más aún si pensamos en la situación actual, tres años después de que Gessen terminara el libro en 2011 con algunas reflexiones sobre el movimiento popular en Moscú en ese año. Ella intentó terminar el libro con esperanzas por un futuro mejor, esperanzas por un movimiento emergente de cuidadanos en contra del régimen. Pero leyendo el libro en 2014 sabemos muy bien que no pudieron lograr muchos cambios y, al contrario, la cosa se ha puesto hasta peor.

¿Y Gessen? En el exilio con su pareja y sus dos hijos.



What would be a sufficient translation of the wind—its sounds, its itineraries, its intensities?

The circulation of spoken languages in the city has a similar formlessness. The languages of the city are an integral part of the urban experience, of the thick impasto of sensory stimuli. What kind of image would be sufficient to represent the interactions that take place on the sidewalks, in front of the computer screens, along the innumerable trajectories of city life? How could this continual murmur of voices and experiences be tracked? Some transactions are quiet, taking place only in the intimacy of the home. By contrast the cell phone provides languages with a new sound platform. In cafés, taxis, and city streets, languages once only whispered are being shouted out.

Public displays of written language transmit official conceptions of the linguistic citizen, make assumptions about the capacities of its readers. The written messages delivered by city administrations and transit commissions, by billboard advertising, and by commercial signage trace out the linguistic portrait of ideal citizens, those who are included in civic conversation ... But against the backdrop of these official missives, cities also allow the proliferation of underground print cultures, the free-for-all culture of posters and stencils, ads, and petitions that create alternative zones of linguistic citizenship. These indicate linguistic micro-climates, zones of neighborhood conversation, where non-official languages can go public.

Public language ... has always been more than information: it has been a battleground.

- Sherry Simon in Translating Montreal
What prevents the translator from crossing the line, from succumbing to the force of attraction and becoming "one of them"? This means finally being able to let down your linguistic guard, and allowing your language to be flooded from the wrong side. It means becoming a renegade, preferring the other side to your own.

- Sherry Simon in Translating Montreal
I'm rethinking my relationship with silence.

I understand our silence won't protect us.

But I don't think Audre Lorde meant we have to talk all the damn time.

I wonder what Lorde would have made of this era of non-stop talking on a million different platforms.

Maybe some silence could help us think. Sometimes silence is powerful.

And sorry, Keith Haring, I do think silence sometimes equals life.

I'm thinking out loud here, haha.
OMG OMG OMG OMG OMG
OMG OMG OMG OMG OMG
OMG OMG OMG OMG OMG


Ma fascination pour le Québec continue.



Mi meta no es ser eficiente.
Voy a cambiar el nombre de este blog. De hoy en adelante, se llamará

El güero de mal agüero
Los momentos cuando me siento bien, bien a bien, nada más bien, pasan rápido y suelen desvanecerse desapercibidos. Llegan, se notan y se van de súbito.

Escucha la banda sonora de esa felicidad aquí.
What I am getting at is the question, how will it be possible for you to understand me? How is that possible when questions at the poetic center of my writing and thinking deal with problems of misunderstanding, failure to receive, exclusion and suspicion of center-logics, suspicion of orthodoxy of all kinds?

- Simone White here
Una mujer me acaba de marcar. Me pregunta, "¿Usted trabaja como chofer?"

No la entendí al principio. Tuve que pedirle que repitiera la pregunta varias veces. Cuando por fin entendí, le dije, "No, no soy chofer."

"Disculpa," me dijo.

Y se colgó.

Me pregunto por qué busca un chofer y qué es exactamente "un chofer."

A veces pienso que solo debo de escribir aquí en el blog en español.